Las métricas que importan en los primeros 90 días
Medir todo equivale a no medir nada. Una guía corta para elegir los pocos indicadores que sí cambian decisiones.
Un producto recién lanzado genera más datos de los que puede interpretar. El error frecuente es montar un tablero con veinte indicadores y revisarlo sin que ninguno modifique el plan.
La prueba es simple: si un número sube o baja y el equipo no cambia nada, ese número no es una métrica, es decoración.
Tres indicadores para empezar
Activación: qué porcentaje de quienes se registran llega al momento en que el producto entrega valor. Retención a 30 días: cuántos vuelven sin que los persigas. Y tiempo hasta el primer resultado: cuánto tarda un usuario nuevo en obtener algo útil.
Con esos tres se puede sostener una conversación de producto durante el primer trimestre. El resto puede esperar a que haya volumen suficiente para que signifique algo.